Ejercicio & Fibrosis Quística: Perspectiva de un Fisioterapeuta

Peter Anderson, MCSP

En la Segunda Edición del Newsletter de la CFW, escribí un artículo titulado “Fisioterapia Respiratoria: ¿Quién la necesita?” Es ese artículo mencioné la importancia del ejercicio regular en el manejo de la FQ. Algunas personas me contactaron para pedirme algunos consejos específicos acerca de este tema. Por lo tanto, en este artículo voy a profundizar un poco más en las razones de por qué el ejercicio es particularmente importante para las personas que tienen fibrosis quística, qué tipos de ejercicios se deben hacer, cómo el fisioterapeuta puede ayudar y cómo usted puede ayudarse a sí mismo. Desde que escribí el artículo anterior, he pasado de trabajar con adultos que tienen FQ a niños con FQ, así que intentaré describir los diferentes enfoques para promover el ejercicio tanto en niños como en adultos.

No hace mucho tiempo atrás (hasta los años 70), a las personas con fibrosis quística (FQ)se les desalentaba a realizar ejercicio, se pensaba que la tensión de ello y la falta de respiración que causaba el ejercicio iba a ser demasiado para ellos; que sus pulmones no podrían definitivamente con el ejercicio y posiblemente les dañaría en alguna forma. Actualmente reconocemos que ocurre exactamente lo opuesto y se alienta activamente a las personas con FQ a realizar ejercicio, incluso durante las infecciones.

Sabemos que las personas con FQ que se mantienen más en forma soportan mejor el impacto de la enfermedad, tienen menos infecciones y generalmente tienen vidas más duraderas y saludables. Usted puede pensar que estar más en forma es simplemente una indicación de que sufre de FQ menos severa, pero como mencioné en mi último artículo, la falta de respiración se puede desarrollar en las personas con FQ independiente de si sus pulmones están en buenas condiciones o no.

Pareciera ser obvio que mientras más dañados estás sus pulmones, más difícil será realizar las tareas diarias y habrá más falta de respiración. Sin embargo, no es tan simple. Una vida de inactividad puede ser la causa primaria para la falta de respiración durante las actividades diarias y este proceso puede de hecho ser el precursor para la infección. El daño a los pulmones causado por repetidas infecciones provocará un aumento en la falta de respiración lo que a su vez produce ansiedad acerca de su propia capacidad para hacer ejercicio. La inactividad progresiva que esto puede provocar puede, a su vez, llevar a más infección. Puede ser el temor a hacer ejercicio y la falta de respiración lo que impulse este proceso. Si usted cree que puede ser más activo, su fisioterapeuta estará complacido de ofrecerle ayuda, asesoría y monitoreo para asegurarle que sus esfuerzos están dando los mejores beneficios.

No es demasiado difícil mantener a los niños con FQ haciendo ejercicio. Se les debe alentar a participar en todas las actividades que cualquier niño haría a medida que crece. El fútbol, la natación, el hockey, el basketball y cualquier deporte que sea aeróbico (por ej. que deje sin respiración) debe ser particularmente alentado. Otras actividades como artes marciales y baile también tienen el mismo efecto.

Cada vez más, los fisioterapeutas están incorporando la actividad física en el regimen de control de secreciones respiratorias. Las actividades fuertes que cambian la forma de respirar (como el trampolín para los niños) pueden ser muy efectivas para ayudar a controlar las secreciones de moco de los pulmones, especialmente cuando las técnicas de control de secreciones respiratorias como la Terapia de Presión Espiratoria Positiva (PEP) o Drenaje Autogénico (AD) se realizan por un periodo corto de tiempo. Esto es cierto para niños y adultos; (su fisioterapeuta puede darle más información acerca de estas técnicas). Yo les digo a los niños pequeños que veo, que a sus papás no se les permite molestar saltando en la cama en la casa! Por supuesto piensan que es fantástico pero no estoy seguro de que los padres piensen lo mismo!

A medida que crecemos y pasamos a la adolescencia, los niveles de ejercicio tienden a disminuir. El tiempo que se pasa con amigos, por ejemplo, tiende a cambiar desde actividades lúdicas a pasatiempos más sedentarios. En la escuela puede haber menos énfasis en la educación física y más en las actividades académicas. Cuando sales de la escuela, las actividades regulares pueden detenerse del todo. A medida que eres más independiente, los padres menos probablemente lo llevarán al entrenamiento de fútbol o la práctica de natación, por ejemplo. Esto es verdad para las personas que tienen FQ así como también la población en general. Entonces es en este momento en particular cuando es de especial ayuda recibir asesoría específica de su fisioterapeuta.

Todos los centros de tratamiento intentarán llevar a cabo pruebas anuales de ejercicio; ciertamente en Reino Unido es parte de las directrices de la clínica de fisioterapia. (Sin embargo, existen muchos factores que pueden hacer difícil el realizar esto en determinados centros). Con el paso del tiempo, la prueba de ejercicio nos dará una idea clara de cómo la FQ está afectando la capacidad de manejar las actividades diarias. La prueba de ejercicio anual ayuda a los fisioterapeutas a identificar a aquellas personas que puedan requerir asesoría específica acerca de cómo mejorar la tolerancia al ejercicio y disminuir el impacto de la FQ en su calidad de vida.

La actividad física fuerte y regular, sin embargo, proporcionará los posibles beneficios máximos en términos de la salud en general y el manejo de la fibrosis quística.

Continuaré describiendo cómo se puede manejar esto.

¿Qué tipos de ejercicio debo realizar a medida que envejezco?

Es una regla general que si la función de los pulmones es alrededor del 55% de lo normal o sobre este valor, usted debe poder ejercitar tanto como el resto de la población sin necesidad de asesoría específica, aunque sin duda su fisioterapeuta estará feliz de ayudarle, si lo desea.

La mayoría de los estudios sobre ejercicio nos dice que una combinación de ejercicio aeróbico (bicicleta, correr, nadar, etc.) y acondicionamiento muscular (por ej. pesas livianas) produce los mejores resultados. La mayoría de los fisioterapeutas se concentrarán en asesorar y ayudar con ejercicio aeróbico, ya que éste puede ser más difícil de realizar en forma regular. Un programa de ejercicios que no incluya entrenamiento aeróbico regular tendrá beneficios limitados para la gran mayoría de quienes tienen FQ. He descrito más abajo lineamientos generales de cómo llevar a cabo actividades aeróbicas regulares.

¿Por cuánto tiempo debo hacer ejercicios?

Los fisioterapeutas llaman a esto duración del ejercicio. La asesoría dada para la duración del ejercicio no es diferente de cualquier otro. El ejercicio aeróbico debe durar por lo menos 20-30 minutos de una vez.

¿Qué tan regularmente debo hacer ejercicio?

Los fisioterapeutas lo llaman frecuencia del ejercicio. Nuevamente la asesoría no es diferente de cualquier otro ejercicio. Tres sesiones a la semana han mostrado producir resultados óptimos.

¿Qué tan duro debo ejercitar?

Los fisioterapeutas llaman a esto intensidad del ejercicio. Se puede ver a las personas tomando su pulso para ver qué tan rápido está latiendo su corazón durante el ejercicio. Lo que usted debería estar buscando es que su ritmo cardiaco esté dentro de un cierto objetivo. Su fisioterapeuta puede decirle cuál debe ser este objetivo. Si usted mismo quiere calcularlo, es simple;

Cómo calcular el rango objetivo:

  • Este objetivo es usualmente entre 60% a 80% de qué tan fuerte su corazón puede funcionar, (o su ritmo cardíaco máximo).
  • Una guía rápida para su ritmo cardíaco máximo puede ser restar su edad a 220. (por ej. 20 años tendrá un ritmo cardíaco máximo de 200)
  • 60% de 200 es 120
  • 80% de 200 es 160
  • Por lo tanto, el rango de pulso objetivo para una persona de 20 años es 120-160 latidos por minuto
  • Es muy simple aprender a chequear el pulso. Pídale a su fisioterapeuta que le muestre cómo hacerlo.

*Esta fórmula no se ajusta a todos los pacientes, ya que algunos no pueden aumentar su ritmo cardiaco a estos niveles. Los pacientes con FQ deben analizar su objetivo individual con su fisioterapeuta de FQ.

Cómo ajustar el ejercicio para la enfermedad más severa

Si sufre de enfermedad pulmonar más severa o más avanzada no piense ni por un minuto que el ejercicio regular no es para usted incluso si requiere oxígeno. Su fisioterapeuta ajustará la duración, la frecuencia e intensidad del ejercicio para satisfacer sus necesidades específicas. Si su función pulmonar es menos de 55% de lo normal, es aconsejable que lo discuta primero con su fisioterapeuta antes de comenzar, pero le daré algunos ejemplos de cómo nosostros ajustamos el ejercicio a los requerimientos individuales. Los fisioterapeutas llaman a este proceso prescripción de ejercicios.

Primero que todo, usted puede disminuir la duración del ejercicio y aumentar la frecuencia si encuentra que es difícil hacer ejercicio por mucho tiempo de una sola vez. Por ejemplo, en lugar de ejercitar por 30 minutos de una vez, puede hacer tres sesiones de 10 minutos cada una en el día. Una de las cosas que a veces recomiendo para empezar es hacer 2 sesiones por semana, luego aumentar a 3 cuando se ha establecido una rutina.

También puede ajustar la forma en que monitorea la intensidad del ejercicio. Usted lo puede hacer midiendo qué tan falto de respiración queda con el ejercicio en lugar de medir el rango de pulso objetivo. Su fisioterapeuta le enseñará cómo hacerlo. Como guía, usted sólo debe ejercitar hasta sentir una falta de respiración moderada. Es decir, cualquier ejercicio debe hacerlo quedar con falta de respiración lo suficiente como para aún poder hablar y sentirse en control de su respiración en todo momento. Si queda con más falta de respiración que esto durante el ejercicio debe disminuir o detenerse y sólo volver a comenzar cuando se haya recuperado. Es importante que se dé suficiente tiempo para recuperarse, de manera que no necesite detenerse nuevamente demasiado rápido.

Su fisioterapeuta también le puede enseñar técnicas de respiración para ayudarle a recuperar la respiración, pero el mejor consejo es no llegar a estar sin mucha falta de respiración en primer lugar. Esto podría parecer bastante complicado, pero su fisioterapeuta obviamente sólo le dará el consejo que es específico para usted y lo hará más simple.

Una de las razones principales que he encontrado para que las personas con una enfermedad más avanzada eviten el ejercicio es debido a su temor de quedar sin respiración — el temor a que de alguna forma no volverán a respirar. A menudo sienten que no quieren analizar estos temores, pero si puede hablar de estos temores con su fisioterapeuta y comenzar un programa regular de ejercicios encontrará que su falta de respiración comienza a mejorar y gradualmente podrá hacer más ejercicio. Mientras menos falta de respiración tenga menos ansioso estará y podrá comenzar a tener más confianza. Su fisioterapeuta prescribirá un programa de ejercicios que será objetivo para su capacidad y sus necesidades. Si está en el hospital, el fisioterapeuta probablemente estará supervisando estas sesiones, que a menudo ayudan a comenzar y darle más confianza para hacerlos en casa.

También he encontrado que algunas personas que llegaron a estar con mucha falta de respiración cuando hicieron ejercicios pueden estar muy concientes. Esta puede ser una de las razones para evitar salir de compras o realizar actividades sociales — no necesariamente el temor de quedarse sin respiración. Nuevamente su terapeuta puede darle consejos acerca de cómo controlar su falta de respiración de manera que se sienta en control frente a estas situaciones.

¿Debo evitar el ejercicio si estoy teniendo problemas con mi peso?

La respuesta es no. Obviamente el sobre ejercicio para perder peso es una muy mala idea, pero seguir un programa sensible puede ayudarle efectivamente a reducir peso. El ejercicio puede producir una sensación de bienestar y ayudar a estimular su apetito. La clave es tener el consejo adecuado, que puede incluir analizar la posibilidad de suplementos alimenticios.

¿Qué hay del reemplazo de la sal, los electrolitos y los fluidos en los días calurosos en el verano?

Las personas con FQ pierden excesiva sal y electrolitos al sudar. Por lo tanto, si está haciendo ejercicios en el calor del verano, necesita reemplazarla mientras bebe agua extra. El reemplazo puede ocurrir en diferentes formas por ejemplo tabletas de sal y algunas bebidas deportivas.

Pregúntele a su nutricionista y fisioterapeuta acerca de la mejor forma para evitar la deshidratación y el cansancio debido al calor. A veces el letargo excesivo y la fatiga puede ser el resultado de la deshidratación y la disminución de la sal y los electrolitos.

Resumen

Sabemos que un estilo de vida sedentario tiene un impacto negativo significativo en la calidad de vida y los temas de salud para la población general, pero también puede tener un impacto significativo en la trayectoria de la enfermedad de la FQ a medida que se envejece. Ya que la mayoría de los pacientes con FQ actualmente hacen avances para llevar vidas productivas hacia bien avanzada la adultez, planificar una mejor educación y carreras más allá del colegio es algo que ahora muy importante. Esto es por razones de autoestima, pero también porque es el primer paso en liderar un estilo de vida activo.

Usted encontrará que cada vez se da más énfasis al ejercicio y la actividad. Su fisioterapeuta estará encantado de brindarle la asesoría necesaria con respecto a la actividad física y monitorear el avance, tanto en el hospital como en la comunidad. Sin duda tomará algún tiempo para que los recursos estén disponibles y se cumplan estas aspiraciones. Afortunadamente la información que he proporcionado aquí le da una idea de cómo piensan los fisioterapeutas cuando prescriben actividad física para el paciente con FQ y lo que usted puede hacer por usted mismo para proporcionar una guía para aquellos que no pueden tener un fácil acceso a un fisioterapeuta. También tenga en mente que pueden haber más temas que no estén relacionados con la FQ y que afecten su cacapidad de hacer ejercicio en forma regular y que puedan necesitar asesoría específica, por ejemplo, si también es asmático necesitará asesoría de cómo controlarla durante el ejercicio. Cada vez que sea posible busque la asesoría de su médico, enfermera o fisioterapeuta cuando piense en el ejercicio.

Nadie está sugiriendo que hacer ejercicio en forma regular sea particularmente fácil, especialmente si sufre de una condición crónica como la FQ, pero los beneficios potenciales de hacerlo hacen que sea importante considerarlo. Como fisioterapeutas, estamos aquí para ayudarlo y aconsejarle (así como también proporcionar terapia cuando sea necesario, por supuesto). Es su decisión como individuo lo que elija hacer con ese consejo, pero su fisioterapeuta le apoyará de cualquier forma que pueda para que lleve una vida normal y activa como sea posible. El ejercicio regular es crucial para lograr esto.

Peter Anderson graduado de Queens College en Glasgow, Scotland y Especializado en Atención Respiratoria. Desarrolló los Programas de Rehabilitación Pulmonar en Glasgow y comenzó a trabajar con adultos que sufren de FQ. Durante varios años fue Fisioterapeuta Senior en la Unidad de FQ de Adultos de West of Scotland. Después de varios años trabajando lejos de la FQ, es ahora fisioterapeuta especializado clínico en la Unidad Pediátrica de FQ en Yorkhill, Glasgow.


Article translated by: Leonor González M

Contact: agonzalezm@wordservice.cl

Website/profile: www.wordservice.cl / www.proz.com/pro/87437

 

 

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *